Y no sólo en un conocido centro comercial. La primavera ya ha llegado oficialmente, y con ella cambiamos también nuestra imagen de cabecera para ubicar la estación actual.
Dicen que la sangre altera, y algo de cierto es. Personas, plantas y animales, notamos especialmente este cambio de estación. Es el cambio de estación por excelencia. La vid, al igual que las personas, se va descongestionando del letargo invernal, al tiempo que comienza a circular su savia. Lo que producirá el “lloro” a través las heridas surgidas como consecuencia de la poda que ya comentamos anteriormente.
Este cambio que se produce estos meses, va convirtiendo los campos en un espectáculo alegre que nos hace tomar conciencia de que al final, la primavera ha venido, y nadie sabe cómo ha sido, que diría Antonio Machado.
Y entre las novedades que trae esta estación, está nuestro vino Joven 2010 que por fin ve la luz. Un vino afrutado, equilibrado y adaptado a nuestros tiempos, del que os iremos informando.
Salgamos del letargo invernal y disfrutemos de este apasionante tiempo de sensaciones!
Salud!